
Reconquistada la población por el rey Alfonso II, pasó a manos de la Orden del Temple entrando a formar parte de la Baylía de Cantavieja. Recibió la Carta de Población en 1241 a favor de treinta pobladores cabezas de familia. En ella se estipulaban los cauces de la relación entre la Orden y los vecinos que poblarían La Cuba.
Tras la disolución del Temple, la localidad junto con toda la Baylía pasa a depender de la Orden de San Juan de Jerusalén a la cual perteneció durante 600 años. En el siglo XIX sufrió los avatares de las Guerras Carlistas en estas tierras y ya en el siglo XX la Guerra Civil. A principios del siglo XX el término de La Cuba tenía ocho masías ubicadas junto a las cañadas de ganado que, procedentes del Reino de Valencia, penetraban en el Maestrazgo.